
Como esperaba, este blog no será semanal, más que nada por el simple motivo de estar en vacaciones y que la operación de mi rodilla por algún motivo que desconozco se ha aplazado. Pero bueno, hablemos de skate.
Poco a poco he ido avanzando y descubriendo cada día algo nuevo, teórico o práctico, y todo me ha servido.
El día que decidí aprender a montar en la tabla, de camino a un lugar para pintar,
el día que empecé a practicar ollie, en "la mezcla", la noche de invierno que le di a varial, me vi capaz de caerlo, y lo hice, en "los chorros", esos días en "la plaza", aprendiendo a bajar y subir bordillos, esa noche en Santa Pola, en la que planche el flip 1 vez, y decidí no irme de allí hasta volver a plancharlo en movimiento... 2 horas pasarían despues de que faltara a mi promesa y volviese con la ropa totalmente mojada, manchada por la sudor del esfuerzo de aquel flip que no cahí...
Estos y muchos otros momentos que he compartido con un patín, espero que permanezcan en mi mente hasta el día en que este orgulloso de mi nivel patinando.
Skate...
Para mí, una forma de vida, en la cual de verdad se VIVE, cada día superandote a tí mismo, con la alegría de que un colega ha caído un truco nuevo, estrenas una tabla, descubres un gap, notas el viento en tu cara mientras las ruedas de tu patín arden por el roce contra el suelo y la música hace que tu sangre circule a más velocidad... ¿piensas que vas muy rápido? nunca es suficiente, vives al límite porque así es como queremos vivir, aprovechando cada día como si fuese el último, dejemos la cordialidad y la compostura para las entrevistas de trabajo o las cenas familiares, despierta, sal fuera, mira arriba y siente como el sol da en tu cara, muevete, coje tu patín, ríe con tus amigos, y cuando patines y caigas por una piedra que se interpuso en tu camino, levanta, vuelve a subir a tu patín, te esperan muchas más piedras pero son menos que los buenos momentos que te quedan mientras estés subido a tu patín.